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folklore es regional y a la vez universal, lo que hace que esta
ciencia, eminentemente social, interprete el alma humana.
Los valores culturales son canalizados y estimulados
para ser transferidos a cualquier nivel de enseñanza, impactando
de este modo en la sociedad, dado que promueven y cimientan
la conciencia nacional.
De a cuerdo con el proyecto curricular institucional,
cada espacio y área, relacionados entre sí, tejen la trama
de una sólida orientación al conocimiento del ser argentino,
en su manifestación artística y cultural más importante, más
arcaica y más natural: su propia danza.
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Desde
el punto de vista ético, estético y social, resulta necesario
la formación de docentes en Danzas folklóricas que se desempeñaran
en las múltiples instituciones educativas del medio y la región.
Este lenguaje artístico facilitara la percepción sensible del
mundo y del propio alumno, que se enriqueciera como persona,
a través del disfrute del danzar y el conocimiento de sus significados
propios.
“La danza
desarrolla este lenguaje corporal como lenguaje de primera
instancia, como actividad con su propia autonomía, tendiente
a lograr objetivos propios y a organizarse según pautas y
códigos establecidos por los grupos sociales que cobran significaciones
que varían enormemente según estén bailando”. R. Harf y Wiskitski.
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